lessphp fatal error: load error: failed to find /usr/home/dentistazaragoza/www/web/wp-content/themes/theme43569/style.less ¿ ES MALO CEPILLARSE LOS DIENTES CON BICARBONATO ?

¿ ES MALO CEPILLARSE LOS DIENTES CON BICARBONATO ?

Desde tratamientos de belleza, pasando por la limpieza del hogar, hasta usos medicinales. El bicarbonato sódico es uno de los productos estrella en la Red, el ingrediente rey de buena parte de remedios caseros y trucos, entre ellos los relacionados con la salud y estética de nuestra boca. Cepillarse los dientes con bicarbonato con el objetivo de blanquearlos es una práctica muy extendida, pero ¿es perjudicial? ¿Y efectiva? Si eres de los que suelen cepillarse los dientes con bicarbonato o estás pensando en hacerlo, esto te interesa.

Si analizamos la composición de un dentífrico, encontraremos tres tipos de componentes, cada uno de ellos con un cometido y proporción diferentes:
•Abrasivos (20-40 %). Son partículas sólidas insolubles que causan abrasión y eliminan residuos y manchas.
•Aglutinantes (2 %). Dan consistencia y forma a la pasta de dientes.
•Humectantes (20-40 %). Previenen la pérdida de agua y evitan el endurecimiento del producto al exponerse al aire.

Por tanto, el bicarbonato de sodio solemos encontrarlo en las pastas de dientes comerciales como un elemento abrasivo, junto a otros como el carbonato cálcico, el sílice, el óxido de aluminio o el pirofosfato cálcico. Pero, ¿cómo de abrasivo es el bicarbonato? Hay quienes piensan que demasiado como para emplearlo como único elemento (mezclado con agua) en el cepillado de dientes. Sin embargo, su índice de abrasividad (RDA, Relative Dentin Abrasivity) es de 7 sobre 100, un valor realmente bajo si lo comparamos con el de otros productos de higiene oral que podemos encontrar en farmacias y supermercados.

Cepillarse los dientes con bicarbonato no supone un riesgo elevado de abrasividad para el esmalte, al menos como factor aislado. Debemos tener en cuenta que existen otros factores que influyen en la abrasividad del cepillado, como la técnica, el tiempo que empleemos, la presión que apliquemos, etc. Este valor tan bajo de RDA del bicarbonato hace que no resulte eficiente para el blanqueamiento dental.

Entonces, ¿qué beneficio puede aportarnos el bicarbonato?

El bicarbonato es útil en enjuagues bucales en aquellos casos en los que es conveniente alcalinizar la boca, es decir, cuando queremos aumentar el pH y reducir el grado de acidez (por ejemplo, en caso de tener infecciones orales por hongos).

Cuando comemos, el pH de nuestra boca disminuye y se produce una desmineralización del esmalte de nuestros dientes. Sin embargo, este ambiente ácido mejora la asimilación de ciertos elementos del dentífrico (calcio, fosfato y flúor) por parte del diente, por lo que si usamos bicarbonato (que sube el pH) dificultaríamos esta asimilación.

¿Y si lo combinamos con zumo de limón?

El zumo de limón es otro de los ingredientes estrella en Internet y en muchas ocasiones podemos encontrarlo combinado con el bicarbonato como receta mágica para el blanqueamiento dental mediante el cepillado. En este caso sí existe un riesgo elevado de dañar nuestros dientes. El limón es un alimento extremadamente ácido, lo que debilita nuestro esmalte, dejándolo desprotegido frente a cualquier elemento abrasivo, como el bicarbonato, que terminaría destruyendo las primeras capas de la superficie dental.

Pero incluso en este caso, esta arriesgada receta casera sólo podría eliminar las tinciones externas del diente, es decir, aquellas manchas provocadas por hábitos como el tabaco o ciertos alimentos (café, vinos, frutos rojos, té…). Ningún elemento abrasivo, incluido el bicarbonato, es capaz de cambiar el color de, por ejemplo, un diente amarillo por naturaleza o con bandas de diferentes tonos (causadas por ciertos antibióticos durante la niñez). En estos últimos casos es necesario un blanqueamiento interno del diente, por lo que se hace imprescindible acudir a un profesional ya que, si un diente es amarillo, seguirá siéndolo por mucho que lo desgastemos con bicarbonato o dentífrico blanqueante. Además, en aquellos casos en los que existan alteraciones de color muy marcadas, ningún tipo de blanqueamiento será efectivo, ni siquiera el profesional, por lo que hay que recurrir a tratamientos más complejos, como las carillas y coronas.

En definitiva, cepillarse los dientes con bicarbonato sódico no resulta perjudicial para el esmalte debido a su bajo índice de abrasividad, pero por esta misma razón tampoco es efectivo para blanquear los dientes. Si quisiéramos aportar un valor añadido a nuestro cepillado, sería más conveniente utilizar una pasta de dientes con algún principio activo, como el flúor, que fortalece el esmalte; el cloruro de estroncio o nitrato de potasio, que eliminan la sensibilidad; o la clorhexidina, que disminuye la inflamación de las encías, entre otros.