lessphp fatal error: load error: failed to find /usr/home/dentistazaragoza/www/web/wp-content/themes/theme43569/style.less Dolor facial

Es frecuente encontrar en nuestras clínicas pacientes que vienen a consultar por dolor facial, en el cual pueden estar involucradas alteraciones musculares, articulares o ambas. Es nuestro deber diagnosticar y tratar estos problemas para solucionarle al paciente un episodio doloroso, que puede estar interfiriendo con el desempeño normal de sus actividades diarias y que le pueden impedir interactuar normalmente en su vida social. Lo más importante es entender cuál es el problema que tenemos por delante, para poderlo atacar lo más temprano posible, evitando el frecuente error de tratar todas las entidades clínicas con la misma terapia, por lo cual muchas veces aún cuando implementemos una terapia conservadora o agresiva no obtendremos resultados favorables. El diagnóstico clínico adecuado que obtendremos nos permitirá establecer un plan terapéutico, que luego de una reevaluación se convertirá en un plan de tratamiento definitivo. Se necesita un equipo multidisciplinario, en el cual se involucran psicólogos clínicos, especialistas en terapia física, odontólogos restauradores, ortodoncistas, cirujanos bucales, entre otros. Es necesario entender que cuando estos desórdenes adquieren una naturaleza crónica los factores psicológicos afectan la evolución de la enfermedad, pues forman una parte integral del ciclo en el cual el paciente retroalimenta su problema con sentimientos de depresión y frustración por la no resolución del mismo, por lo cual es recomendable que nos ayude un psicólogo ó psiquiatra.

Dolor en la región de la Articulación Temporomandibular: La articulación Temporomandibular puede presentar episodios dolorosos de tres orígenes: ligamentos colaterales, tejido retrodiscal, la cápsula articular, todas estas estructuras están densamente inervadas por lo cual es fácil entender el origen del dolor. Existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar desórdenes temporomandibulares las cuales llamaremos, Factores Predisponentes, y a su vez existen otros que desencadenan el inicio del dolor a los cuales denominaremos Factores Iniciadores. Muchas veces el paciente funciona en equilibrio con los Factores Predisponentes y no sufre dolor pues el balance entre los elementos musculo-esquletales lo impiden . Incluso se ha evidenciado remodelado óseo en pacientes con el fin de acomodar cargas excesivas en el sistema articular con el fin de proteger al paciente del inicio de un proceso doloroso . Según Pullinger y Selligman , sólo el 72 % de pacientes que acuden a consulta por presentar dolor facial, reporta un traumatismo o causa externa conocida asociado al inicio del dolor, lo que nos indica que debemos pensar en todas las estructuras del complejo facial como posibles iniciadoras del dolor, es decir tomar en cuenta los músculos, los trayectos nerviosos (en la actualidad se sabe que el 12 % de los dolores faciales están en íntima relación con trastornos nerviosos), factores anatómicos propios de la articulación (cambios o alteraciones de forma ósea que impidan funcionar a la articulación como un elemento ortopédicamente estable), factores oclusales que no permitan la estabilidad ortopédica articular, factores psicológicos del paciente . Los síntomas presentes más frecuentemente son: dolor localizado en el área preauricular o de los músculos de masticación que se agrava al masticar, muchas veces existe un movimiento mandibular limitado o asimétrico, pueden presentarse clicks, chasquidos o crepitus dependiendo de cada entidad clínica presentes en afecciones de origen intra-articular . En casos de problemas intra-articulares, si se quiere verificar la condición en la cual se encuentra el disco articular, recurrimos a la Resonancia Magnética, que es la única ayuda de imagenología que nos indica exactamente el estado en que se encuentra, si está o no perforado, para determinar el curso de nuestra terapia sobre todo en los casos más severos que involucran daño o desgarro discal, que pueden prolongarse por mucho tiempo . Es importante estudiar y ubicar los episodios dolorosos de la articulación temporomandibular dentro de todo el contexto de los dolores faciales, que como sabemos tienen múltiples orígenes y por ende, debemos diferenciar si el tratamiento estará enfocado a la articulación, a componentes musculares, a estructuras nerviosas faciales, etc. Esto nos indica que lo primero, es establecer cual es la fuente del dolor facial.

Identificación de la Fuente del Dolor Facial: Es importante identificar la fuente del dolor, pues es el área hacia la cual queremos orientar nuestro tratamiento, y debemos diferenciarla del sitio donde se presenta el dolor, al cual llamaremos punto del dolor. Cuando ambos coinciden (fuente del dolor y punto del dolor) lo llamaremos dolor primario. En cambio aquellos pacientes en los cuales no coinciden, presentan un dolor heterotópico, en el cual la fuente es distinta al punto del dolor. Este concepto nos genera el fenómeno del dolor referido, en el cual nos duele un área específica pero la fuente del dolor se encuentra distante. Podemos diferenciar un dolor primario de un dolor referido, mediante la palpación clínica y una anestesia local siempre en la fuente del dolor.